Inicio > Consellería > Organismos adscritos

Organismos adscritos

Consorcio Galego

El "Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar", integrado por la Xunta de Galicia y por 267 ayuntamientos gallegos, es la fórmula jurídica escogida para una gestión moderna e innovadora de los servicios sociales.

Alguna de las ventajas de este modelo es que se pueda garantizar la prestación de servicios de calidad con niveles suficientes de cobertura, la flexibilización del acceso y del uso de los recursos sociales y la mejora de los dispositivos de coordinación.

Igualmente, redundará en beneficio de la eficiencia y de la eficacia en el desarrollo de las competencias propias de la Xunta, tanto en la planificación como en la programación, en la ordenación y en la coordinación del Sistema Gallego de Bienestar.

 

Agencia gallega de Servicios sociales

La Xunta constituyó el 27 de junio del 2014 la Axencia Galega de Servizos Sociais y su Consello Reitor, un ente que aglutinará, al remate de todo el proceso de integración, un total de 300 centros y más de 4.200 trabajadores y trabajadoras. Se convertirá, por lo tanto, en la Axencia más grande y compleja de todas las que dependen de la Administración autonómica, tanto por el número de centros con el que contará, como por la disparidad de servicios que se prestarán. El nuevo ente unificará, por lo tanto, la mayor parte de los recursos de los que dispone el Gobierno gallego para prestar los servicios sociales.

La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, presidió hoy en Santiago la constitución de este nuevo ente que, segundo afirmó, se convertirá “en una excelente herramienta” para la eficiencia y la optimización de los servicios públicos de bienestar de Galicia. Con la constitución hoy de la Agencia, se está dando cumplimiento al previsto en la Lei de Servizos Sociais de 2008 y se culmina un largo y complejo proceso iniciado en julio de 2010 con la aprobación por parte de la Asamblea del Consorcio de su integración en la Axencia.

 

FUNGA

La Fundación Pública Galega para a Tutela de Persoas Adultas es una entidad pública constituída por la Xunta de Galicia, sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica propia, declarada de interés gallego y con su patrimonio afectado de modo duradero a la realización de los fines de interés general que se contienen en el artículo 6 de sus Estatutos. Tiene carácter permanente, duración indefinida y su ámbito territorial principal de actuación es el de la Comunidad Autónoma de Galicia.

La FUNGA nació en el año 1996 con el nombre de Fundación Galega para a Tutela de Adultos, ante la necesidad de prestar una atención personal y jurídica especializada a las personas mayores de edad con capacidad de obrar modificada judicialmente o incursas en un procedimiento de modificación de la capacidad de obrar, y de las que los jueces atribuyen a la Xunta de Galicia su protección mediante las figuras jurídicas de la tutela, curatela, defensa judicial o administración de bienes.

Fue clasificada como mixta por Orden de la Consellería de Presidencia e Administración Pública del 19 de diciembre de 1996, declarada de interés gallego por Orden de la Consellería de Presidencia e Administración Pública del 10 de enero de 1997 e inscrita en el Rexistro Único de Fundacións de Interese Galego con el número 1996/14.

Por orden del 21 de marzo de 2006 se modificó su clasificación definiéndose como benéfico-social.

Los Estatutos Fundacionales fueron objeto de varias modificaciones desde su creación con el fin de adaptarlos a las variaciones normativas aplicables y a la propia realidad social de cada momento. En concreto estos procesos de modificación estatutaria fueron tres: el primero llevado a cabo en el año 2004, el segundo en el año 2006 (que implicó entre otros cambios el de la nomenclatura de la Fundación que pasó a denominarse Fundación Galega para o Impulso da Autonomía Persoal e Atención ás Persoas en Situación de Dependencia, no así de las siglas que continuaron a ser FUNGA) y el último el elevado a público en el presente año 2011, que implicó, entre otras novedades, la especialización de la actividad de la Fundación en el campo de la modificación de la capacidad de obrar y la consecuente adaptación de su nombre, pasando a denominarse Fundación Pública Galega para a Tutela de Persoas Adultas pero conservando las siglas FUNGA.