Las responsabilidades a favor del bienestar infantil nos exigen un trabajo continuo por mejorar los mecanismos de detección de las situaciones de desamparo o de riesgo, desarrollar programas preventivos y mejorar la eficacia de los servicios, actuaciones y medidas de intervención.
En la atención a la infancia y a la adolescencia tienen carácter prioritario las actuaciones dirigidas a prevenir posibles situaciones de desprotección y conflicto social, así como las graves carencias que menoscaben su desarrollo.
Se entiende que un niño o niña está desprotegido cuando las personas que están obligadas a prestarle atención y cuidado no lo hacen, o lo hacen de manera indebida, y como consecuencia el niño o niña carece de la necesaria asistencia moral o material. En estos casos hablamos de desamparo. Así por ejemplo, se considera que hay desamparo en caso de maltrato físico o psíquico, abuso sexual, abandono, inducción a la mendicidad o a la delincuencia, entre otros.
También hay desprotección cuando, sin llegar a darse esta situación tan grave, se produce cualquier circunstancia que perjudica el desarrollo personal, familiar o social del niño o niña, y que permite razonablemente temer que en el futuro pueda llegar a constituir desamparo.
En todos estos casos deben intervenir los servicios sociales y, en los supuestos mas graves, la Administración asume la tutela de los menores, y la patria potestad que corresponde a los padres queda suspendida.
Cuando se constate una situación de riesgo, la actuación de los poderes públicos debe orientarse básicamente hacia el apoyo a la familia, mediante el asesoramiento y apoyo técnico, la mediación en conflictos, las ayudas económicas temporales, la educación familiar, y otras, de forma que los padres estén capacitados para atender a sus hijos y hijas, y que estos puedan disfrutar de unas condiciones idóneas desde el punto de vista social, económico y cultural.
Cuando la situación es calificada de desamparo, la Administración asume la tutela administrativa de los menores y además adopta otras medidas tales como el trabajo con la familia de origen, la guardia temporal del niño o niña por una familia alternativa o un centro especializado, o su integración definitiva en una familia adoptiva.
Para conseguir las dichas finalidades, los servicios especializados de protección de la infancia de la Consellería de Política Social, desarrollan los siguientes
Enlaces de interés
Guía jurídica para la protección a la infancia y la adolescencia
Instruciones para unificar y homogeneizar criterios en los acogimientos familiares
Guía para la detección del maltrato infantil
Protocolo basico maltrato infantil Observatorio de la Infancia
Protocolo de transición de acogimiento familiar o residencial a la adopción
Protocolo de acceso a los orígenes
Protocolo tramitación tarjeta sanitaria para NNA en situación de tutela por la Xunta de Galicia
Protocolos ingreso y medidas de seguridad centros específicos problemas de conducta
Protocolo operativo de traslados de niños, niñas y adolescentes
